viernes, 15 de septiembre de 2017

El enemigo mas peligroso

- Hola Capì, ¿Que tal?

- Bien Sam, dispuesto para otro día de duro trabajo.

- Estábamos hablando de las ganas que tenemos de terminar la jornada, volver a casa y  descansar tras un día de pelearse con los supervillanos.  Estarás de acuerdo ¿No?

- Bueno ...




- Es discutible, Sam, es discutible.

jueves, 10 de agosto de 2017

La verdadera razón por la que no arrasa el mercado on line: los repartos

Hoy en día el comprar por internet es fácil, y muy seguro (siempre que sigas unas reglas básicas). Pero pese a ir aumentando poco a poco, el comprar “en persona”, sigue superándolo por mucho. Se puede argumentar que las personas mayores no se fían, que se prefiere verlo en persona; pero si preguntas a los compradores habituales de la red, te dirán lo peor de ello: esperar que la compra llegue a casa.

Las tiendas cada vez mas ponen ofertas “premiun”, para llevarte el paquete en pocas horas a tu casa. Pero claro, esto equivale a pagar bastante más que los gastos de envío habituales. Las personas que no tienen prisa, no lo usan. Desgraciadamente, esto las convierte prácticamente en ermitañas, esperando que llegue el dichoso paquete.

 Alguno podría aducir, que muchas tiendas o empresas de reparto, te dejan elegir días y franjas horarias para la entrega. Sin embargo, la cruda realidad es que pasan olímpicamente de lo que elijas. Llegan cuando les viene bien en su ruta a los repartidores, como si no les preocupa lo que eligieras. E incluso en ocasiones (algo que he sufrido en mis carnes), si están muy agobiados te marcan como “no está en casa”, y pasan de intentar entregarlo: ya lo harán la próxima vez.


Entonces es cuando tienes que cagarte en sus muelas (metafóricamente); les pones a caldo en algún foro público donde estén (twitter suele funcionar bastante bien), para que finalmente se pongan las pilas, consiguiendo que te lo entreguen. Así consigues que te traigan a casa un paquete que ellos han tenido 12 días en su poder… porque ellos lo valen.



En estas circunstancias, da bastante pereza comprar a distancia. A veces te ves obligado (como en mi caso); pero de poder evitarlo, compraría siempre en persona, para evitar estos sainetes.



lunes, 5 de junio de 2017

Confusión de identidad

--   Te digo que es.

- -      Yo te digo que no.


- -      Seguro que sí. Si cubre todos los requisitos.

--   Aun así. Que te digo que no es.

-        

- -       Vamos a ver: Si es una rubia de pelo largo, con un arma que echa rayos… ¡¿Cómo no va a ser ella?!





domingo, 14 de mayo de 2017

Cuando los partidos renuncian a su ideología

Hace unos días José Ignacio Torreblanca, escribió una columna en El País, donde abogaba que el PSOE debía elegir un secretario general pensando menos en quien representaba mejor los valores del partido y a ellos mismos, sino en poder conectar con la gran mayoría de votantes españoles.
El autor dice claramente algo que otros colegas llevan comentando más veladamente hace tiempo: que para convertirse en una alternativa de gobierno, el socialismo europeo debe abandonar sus posturas ideológicas y malearlas, hasta llegar a la suficiente  cantidad de gente que le permita gobernar.


No es que los programas de los partidos políticos, se cumplan mucho tras las elecciones de turno. Y es cierto, que de vez en cuando, los partidos cambian sus programas y filosofías. Pero el renunciar a sus fundamentos para acercarse a “votantes de centro izquierda”, es algo complicado y peligroso. Algo que se ha echado en cara en los últimos años al PP, por parte de sus votantes más antiguos y de derechas, es que han renunciado a los postulados de un partido de derechas, para  ser algo más difuso y convertirse en un partido de gestión.
Si el PSOE intentara hacer lo mismo, se encontraría en una doble pinza: por un lado UNIDOS PODEMOS, les reprocharía su abandono de la izquierda (haciéndose probablemente con una gran cantidad de sus votantes); por el otro, daría más razón a la gente que afirma que el PP y el PSOE es lo mismo: partidos gestores dependientes de Bruselas. Y teniendo que elegir entre 2 partidos iguales, ya saben lo que dicen: mejor el original.


El problema de no tener una ideología clara, es que con el tiempo todos parecen iguales. Si un militante ve como su partido renuncia a sus principios, dejara de votarlo tarde o temprano.  Para elegir entre simples gestores, no hay ganas ni emoción; solo apatía, aburrimiento y en el caso de las elecciones, abstención.