lunes, 1 de enero de 2018

El invento comercial del año nuevo



Un año más hemos cambiado de calendarios. Y un año más la noche del 31 mas la madrugada del 1 se ha vivido entre cenas copiosas, fiestas y jolgorio. Sin contar los días de fiesta previos o comidas/cenas de amigos y/o empresas. Días previos en que no paras de desear felices entradas y salidas del año, diversión en Nochevieja, y demás topicazos.

¿Por qué? Realmente ¿Qué tiene de especial el cambio de año? Es un simple cambio numérico. Quitando efectos contables, no tiene efectos realmente notables en el mundo. El 95 % de personas en el mundo (tirando por lo bajo), esta exactamente igual el 31 a las 23:59 que el 1 a las 00:01. Si experimentan algún cambio durante el nuevo año, será por sucesos que han puesto en marcha previa o próximamente. El cambio de año por sí mismo, no tiene ningún efecto “mágico”, pese a todas las supersticiones relacionadas con el.

La única explicación para que siga su mantenimiento, dado que ni siquiera es una fiesta religiosa, es la económica: genera una fuente de ingresos gigantesca: desde cosas tan obvias como las uvas o el merchandaising navideño festivo, hasta menos evidentes, como los productos alimenticios para las comidas y cenas tanto familiares como de grupos variados, o a la hostelería y locales de ocio. Otra fecha convertida en un sacacuartos monumental, donde todos los precios se inflan para sangrar al pobre consumidor, que paga sabiendo que cualquier otro día, todo es más barato.

Personalmente, yo hace años que paso del tema. Si no fuera por mi padre, ni uvas compraría. Me cansa toda esta parafernalia y buenos deseos verbalizados, como si fueran mantras religiosos. El día a día es el que finalmente vale, y el 31 de diciembre es tan bueno (o malo) como el 1 de enero. Todo depende de cada uno.



martes, 26 de diciembre de 2017

Tipico de navidad

- Pero hombre ¿En que estabas pensando?

- La culpa es tuya Clark ¿No dijiste que era típico de estas fechas, entrar disfrazado por las chimeneas, para dar una alegría a los niños?




- ¡Disfrazado de Santa Claus, Bruce, de Santa Claus!



Felices fiestas a todos, menos a los criminales cobardes y supersticiosos.

viernes, 8 de diciembre de 2017

A vueltas con la euroorden de Puigdemont

Durante años, Al Capone domino la venta ilegal de alcohol en chicago, mediante asesinatos y sobornos. Incapaces de encontrar suficientes pruebas para condenarle por ello, las autoridades lo detuvieron y juzgaron por evasión de impuestos. Fue condenado a 11 años de prisión, saliendo solo 7 años después por gran deterioro de salud.


Esta semana nos hemos sorprendido con la retirada de la euroorden contra Puigdemont. Se ha dicho mucho al respecto en los últimos días: desde que los delitos de rebelión y sedición no eran exactamente igual en el código penal belga y se corría el riesgo de no podérsele juzgar por el, que la euroorden tiene lagunas, o que el sistema judicial Belga es tercermundista y sin garantías.
Lo cierto es que ya se dijo desde el principio, que los delitos de sedición y rebelión de los que se acusaba a Puigdemont, tenían un difícil encaje en el código penal de Bélgica, y que el fiscal de allí intentaba ajustarlos como podía ante la petición española. Si los jueces belgas hubieran desestimado alguno de ellos, no se le hubiera podido juzgar en España por ellos. Así que se supone que la euroorden se retira, para no juzgar a unos por unos delitos, y a otros por otros.



Pero la cruda realidad, pese a la retorica y cinismo del juez Llanera (diciendo en su auto que se supone va a volver a España, pues se presenta a unas elecciones) es que a día de hoy Puigdemont es libre para ir a cualquier país del mundo menos España. Y anda que el mundo no es grande. En la práctica, se ha renunciado a poder encarcelarle, dejándole en total libertad. ¿Acaso no hubiera sido mejor poder juzgarle y encarcelarle unos años, que no dejarle irse de rositas, a alguien a quien acusan de intentar dinamitar España? Da la impresión de que no se están tan seguro de los delitos por los que se les ha encausado al gobierno de la Generalitat, y que Puigdemont les es mas útil al Gobierno de España, soltando exabruptos cada 4 días que lo desacreditan como dirigente (anqué pese a ello, pueda ser el más botado, misterios de la mente humana). 

No veo otra explicación coherente; dentro de unos años, puede que unos periodistas le entrevistes tomando unos cocteles, y recordando entre risas esos días en los que puso de los nervios a muchos españoles, y no le paso absolutamente nada.

sábado, 7 de octubre de 2017

La violencia del 1-O en Cataluña: Poca ha habido todavía

Mucho se ha escrito sobre las cargas policiales en Cataluña, para intentar impedir el referéndum ilegal: que si es impensable que se hagan sobre ciudadanos pacíficos que solo buscaban votar, que si ha habido exageraciones y mentiras, que resultaron justas y proporcionadas… etc.

Para mí, que todo está siendo visto desde una perspectiva sorprendentemente ingenua. Una parte de un país, quiere separarse de él, sin consentimiento de este, y quiere que sea amistosamente. De buen rollo vamos.

¡¿Pero nos hemos vuelto locos o qué?!


¿De verdad pensaban los independentistas, que harían una declaración de independencia y el gobierno español les diría “claro que si guapis”, dándoles una palmadita en la espalda y todas las facilidades del mundo?


Lo lógico y esperable, es que el país luche con todas las armas a su disposición, para impedir la secesión: leyes, cuerpos de seguridad del estado y en última instancia, hasta el ejercito. Pensar que un intento de separación de una parte de un país, puede hacerse efectiva sin luchar es de una ingenuidad asombrosa.

Por ello, se puede discutir sobre la proporcionalidad de la respuesta del estado español. Pero no que este no vaya a utilizar la fuerza, para impedir que unilateralmente una parte de su territorio lo abandone. Si los independentistas están dispuestos a luchar hasta el fin, deben estar preparados para aceptar todas las consecuencias; ya sean físicas en forma de luchas en las calles, o penurias económicas, por boicot de España y algunos otros países.  


Y esa es la gran pregunta ¿Lo están?